La Sociedad Rural Argentina (SRA) decidió fijar una posición clara frente a las dificultades registradas en su sistema tecnológico, combinando una estrategia activa de resolución con una revisión profunda del proceso que dio origen a la situación actual.
En ese sentido, la entidad subraya que “en todo momento la entidad ha registrado y señalado los incumplimientos por parte del proveedor”, los cuales “han quedado reflejados en la auditoría externa que se está realizando a tal efecto”.
Asimismo, remarca que “la totalidad de las personas (directivos, ejecutivos y personal) que participaron en la concepción, diseño e implementación del sistema ya no se encuentren actualmente vinculadas a la entidad”, habiendo cesado su relación por decisión propia.
El sistema tecnológico, concebido como eje del proceso de modernización institucional, evidenció inconsistencias en su desarrollo e implementación. La propia entidad reconoce que las deficiencias incluyeron “múltiples errores, fallas de funcionamiento, desarrollos comprometidos no realizados”, así como respuestas “extemporáneas, parciales y defectuosas” por parte del proveedor.
Con el correr de los meses, los desvíos se fueron acumulando: incumplimientos en los plazos, entregas parciales y diferencias respecto de las prestaciones comprometidas. Incluso, se menciona que el proveedor llegó a enviar “intimaciones improcedentes tendientes a reclamar pagos por prestaciones no cumplidas en su debido tiempo y forma”.
Hoy, la Sociedad Rural Argentina busca reencauzar la situación con un mensaje claro: resolver hacia adelante y aprender de las decisiones del pasado.
